
Desde 2016, el mercado del alquiler en España se ha encarecido a un ritmo muy superior al de los salarios, lo que ha dificultado seriamente el acceso a una vivienda asequible. En estos años, los sueldos han aumentado alrededor de un 24%, mientras que los precios de los alquileres lo han hecho cerca de un 92%, según los datos disponibles.
Esta situación afecta especialmente a los jóvenes. Miguel Murillo, ingeniero de 27 años, explica que tras regresar a Madrid se encontró con un panorama mucho más complicado del que recordaba. Aunque siempre había logrado independizarse gracias a contactos personales, ahora destina gran parte de su salario al alquiler, lo que le impide ahorrar para comprar una vivienda en el futuro.
La ley de vivienda establece que los gastos relacionados con la casa no deberían superar el 30% de los ingresos del hogar, pero esta barrera se superó hace años. En 2016, el alquiler medio ya absorbía ese porcentaje del salario bruto, y en 2024 llegó a rebasar el 40%.
Los expertos señalan que el problema no reside únicamente en el encarecimiento de los alquileres, sino también en los bajos salarios. Además, el aumento de nuevos hogares y la llegada de población extranjera para cubrir la demanda laboral han incrementado la presión sobre el mercado inmobiliario.
En algunas ciudades, como Valencia, Alicante o Murcia, los precios se han duplicado desde 2016. Barcelona, donde existen controles de precios, ha registrado subidas más moderadas, aunque sigue siendo la ciudad más cara. Como consecuencia, casi la mitad de los inquilinos vive de alquiler por falta de alternativas para comprar una vivienda.
FUENTE PERIODÍSTICA EL PAÍS