
El mercado inmobiliario comienza a mostrar señales de desaceleración después de varios años de fuerte crecimiento. Aunque la compraventa de viviendas sigue registrando cifras elevadas, las operaciones ya no se cierran con la misma rapidez que antes. Cada vez es más frecuente que los propietarios tengan que reducir el precio inicial de sus inmuebles para encontrar comprador. Según datos de Idealista, durante el primer trimestre de 2026 el 14% de los anuncios experimentó una rebaja en su precio, frente al 11% registrado en el mismo periodo del año anterior.
Esta tendencia refleja un proceso de ajuste tras los máximos alcanzados en 2025. La demanda continúa siendo superior a la oferta disponible, pero los elevados precios están limitando la capacidad de compra de muchas familias. A ello se suma la posibilidad de un endurecimiento de las condiciones financieras, con previsiones de subidas de tipos de interés que podrían dificultar aún más el acceso a la financiación hipotecaria.
FUENTE PERIODÍSTICA EL MUNDO